Fairy Oak

Fairy Oak

viernes, 8 de marzo de 2013

Como prender fuego al alma.

Existe una sensación peculiar
que es como si
te arrancasen las tripas 
desde dentro
las estirasen
las retorciesen
las masticasen
y royesen
como de hemorragia interna
con el calor característico de la sangre
como si el cuerpo fuese torturado
por dentro y en silencio.
Como si los pulmones se bloqueasen
como si no hubiera aire para respirar
tiemblas y te retuerces
quieres desaparecer
fundirte con todo
ser nada
y al mismo tiempo 
gritar
romper cosas
arañar el vacío
destrozar
estallar.
No estoy segura 
de qué sensación es
tal vez furia
rencor
angustia
desesperación 
locura
enajenación.
Tal vez ninguna.
Si existiera el alma
sería como rociarla de gasolina
y prenderle fuego.
Si tiene cura
es la de las cicatrices
a base de hielo y miedo
que desaparecen con el Tiempo 
con mucho mucho Tiempo
y dejan una marca profunda.
Si lo has sentido
si aún lo sientes
piensa si merece la pena
sumergirte en esta espiral 
de malos sentimientos.

miércoles, 30 de enero de 2013

Pseudo poema medio alabanza medio absurdo a Enrique Estrella.

¡Poeta!
No sabes ni dónde tienes la cabeza
¡Músico!
No sabes ni dónde tienes la guitarra
(ni las letras).
¿Dónde vas con esos rizos?
No te da vergüenza.
(no, no te da).
Sultans of swing,
no sé lo que pensé de ti
la primera vez que te vi
y te oi recitar tus poemas
a gritos.

¿Dónde vas, fumando a todas horas?
No sé como te aguanta tu cuerpo.
Supongo que es tu alma lo que te sostiene.
Y eso que es leve y retorcida.
Y eso que no crees en el alma.
He visto tus apuntes y no tienen sentido.
He leido tus escritos y no tienen sentido.
He pensado tus ideas y a veces tienen sentido.
No te lo creas mucho,
 lo que digo a menudo no tiene sentido.

Idealista y pesimista,
oscuro a la vez que brillante.
Personalidad extraña.
Mente delirante.
¡Todo el día en las nubes!
Y aun así ves cosas que los demás no vemos.
Sacas de quicio a la vez que agradas,
personficación de la contradicción
y ni siquiera te enteras
y ahora quieres difundir tus ideas,
hacerte oír,
¡Periodista!
acabar una carrera.

Si te cortas el pelo
porque la Sociedad te lo pide,
olvidas quién eres.


miércoles, 12 de diciembre de 2012

Sangre, piel y huesos


No en vano somos todos
 corazones humanos.
Y al fin y al cabo sentimos, 
y padecemos también.

Y por qué dudar de la existencia del amor.
Acaso dudamos de la existencia del odio.

Y como estamos vivos
y respiramos
cometemos errores, 
 tenemos sentimientos también.

Admitamos pues las emociones.
Como el amor, la venganza,
como el odio, el perdón.

Consumamos ya la sangre 
de este viejo corazón