Fairy Oak

Fairy Oak
Mostrando entradas con la etiqueta Promethea. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Promethea. Mostrar todas las entradas

miércoles, 17 de octubre de 2012

Bizarre.


You may be bizarre, strange.
But don’t think about it.
Don’t care about it.
Weird people make this world come to life.
Strange people make me believe magic exists.
Bizarre people have invented their own wonderful world.
Like Alice.
Like me.
In our bizarre world everything can exist.
No rules, no tedium.
That kind of life common people won’t live


.

jueves, 23 de agosto de 2012

Escribir.




Y mientras fuera seguía lloviendo, ella continuaba entrelazando versos y palabras a cual más bella, en su opinión, y creando, como tejiendo, una hermosa y compleja red de rimas y figuras escondidas en metáforas complejas y melódicas. Pero a la par, no podía evitar el preguntarse por qué.
Por qué no llegaban a ella ideas para escribir lo que ella deseaba, de verdad.
Una verdadera historia, un cuento de hadas, con hadas o sin ellas.
Un argumento que desarrollar.
Una trama, sus personajes (princesas malas, brujas, solteras, niños cobardes y valientes, mimos gritones, duendes enfadados, cazadores insolentes, piratas chistosos, cualquier cosa; qué más da), sus problemas y soluciones. Una historia cautivadora, sensual, atractiva que enganchase desde el principio hasta el final.
En fin, un cuento, una narración en prosa, sin más.
Pero todas sus ideas, sentimientos, emociones… se transformaban en rimas y en lírica al transformarse en palabras y al fundirse tinta y papel.
No podía… pero no se desesperaba. Ya vendría la inspiración y la paciencia necesaria…
Y mientras fuera llovía, ella escribía.



domingo, 15 de enero de 2012

De las historias perdidas...

Érase una vez... numerosas historias perdidas y olvidadas en los resquicios de la memoria de la humanidad que deseaban ser oídas de nuevo y se presentaban y refugiaban en los sueños y pesadillas de los hombres... con la esperanza de que estos algún día los llevaran de vuelta al mundo terrenal mediante las palabras... o las bellas artes. Quienes llevasen a estas de nuevo a la superficie, serían llamados poetas, ellos serían los elegidos de las musas para llevar a cabo tan importante tarea. También estaban aquellos que retrataban estas historias mediante el uso de sus lápices o de sus pinceles, aquellos que las narraban mediante la música o que, con la arquitectura, creaban escenarios oníricos de fantasía.
Pasó el tiempo y las historias fueron fluyendo de nuevo entre la imaginación de los hombres. Sin embargo, aunque cada vez tenían más medios para extender las viejas historias entre sus compañeros, cada vez lo hacían menos pues cada vez prestaban menos atención a los mitos, se volvían más realistas y aburridos; no tenían tiempo para prestarlos atención ni tampoco interés en escucharlos.