Fairy Oak

Fairy Oak

domingo, 12 de enero de 2014

penumbra

¿Quién soy?

¿Qué soy?

En qué me he convertido.

A dónde debo mirar

y qué he de esperar.

¿Me has abandonado ya, 

vida?

Oigo una voz 

que tal vez sea la mía

¿Quién soy?

¿Qué soy?

Quiero cambiar

pero no sé cómo.

Qué he de pensar de mí.

¿Alguien me busca?

Alguien me queda

¿Alguien me conoce, 

en realidad?

¿Quién soy?

¿Qué soy?

¿Sabe alguien si tengo nombre

o algún lugar al que regresar?

Estoy tan cansada

de no poder ver al mirar.

Tan asustada, tan sola

y desorientada.

¿Quién soy?

¿Qué soy?

Y lo más importante,

Por qué soy.



sábado, 4 de enero de 2014

Save me.


"Me decías cabecita loca
Por seguir mis sueños,
Por romper las olas.
Me defendía con mis alas rotas
Contra la corriente vuela, vuela mariposa.

Eras mi ángel de la guarda,
Sobrevolando mis horas bajas.
Eras la música del alba
La lluvia cuando estalla.

Sálvame, no me dejes caer
En la tristeza de las noches en vela
Sálvame y yo siempre seré
Tu amiga más fiel que dentro te lleva.

...

Seré la nieve al caer
Sobre el mar.
Sobre la tierra
Cuando el fuego te quema.
Sálvame... sálvame"

Cabecita loca, Amaral

martes, 31 de diciembre de 2013

Escribir en las nubes

Me levanté de súbito

No, de súbito no. ¿Súbitamente?

Escalé unas escaleras

que no estaban ahí

porque me las había inventado.

Llegué al gran azul.

Sí, hablo del cielo.

Las ranas voladoras no me vieron

pero un pelícano me gritó:

-¡Eh, oye!-

y nada más.

Pronto me encontré

en medio de un bosque de nubes.

En mi mapa no aparecía

pero lo estaba buscando.

Me enfadé.

Quiero decir, que me alegré.

Saqué mi estuche de acuarelas

cogí prestadas unas gotas de lluvia

cogí mi mejor mechón de pelo

y lo usé de pincel.

Primero el azul, luego el violeta.

Como no sabía qué dibujar,

lo dibujé todo, 

empezando por un cementerio de rosas

y terminando con un planeta perdido.

Al final busqué el color negro

y escribí.

Escribí un largo poema

sobre una nube blanca y blanda.

Anoté los versos

que mi cabello me dictaba

o tal vez eran mis pulmones

llenos de aire salado.

Cuando sentí que había acabado,

la nube se acercó a mí

flotando 

y me susurró una despedida.

Después se alejó volando, 

volando, volando, volando...

Tal vez la nostalgia que me invade

a ella también la entristezca

y lluevan, en forma de lágrimas, 

las palabras de este poema.


Gracias a M.A. por darme su idea sin saberlo

Dentro de un poema de negro humo.

Me he ido fundiendo en un sueño del que no sé si podré salir.

La Realidad y la Ficción se han acercado hasta tal punto que ya no puedo diferenciarlas.

Sus voces ahora son una para mí y no sé si debo escucharlas.

Tengo miedo. Tengo frío. Quiero irme de aquí.

Ya no reconozco a quienes me rodean.

Incluso mi propia sombra es una extraña.

Mi pasado me atormenta. Mi futuro me amenaza. Mi presente se ahoga.

En este mundo de tinieblas en que yo misma me he encerrado

ya no sé quién soy, ya no tengo esperanzas.

En este mundo de tinieblas...

donde solo la Soledad me acompaña.